Todo proceso de enseñanza-aprendizaje necesita ser evaluado para constatar su utilidad y su adecuación o no a los objetivos que se persiguen.
En Educación Física, tradicionalmente, se ha evaluado el producto, es decir, el nivel alcanzado respecto a las capacidades de los alumnos, dejando de lado el proceso, la progresión seguida para alcanzar el producto.
Todas las propuestas de definición de evaluación ponen una observación central en la noción de criterio. Un criterio es un "principio al que nos referimos, y que nos permite distinguir lo verdadero de lo falso" o más precisamente "es una característica o una propiedad de un sujeto u objeto, de acuerdo al cual formulamos sobre él un juicio de apreciación". (G. De Landsheere).
Esto significa que un criterio nos permite referirnos a una acción o comportamiento, comparativamente en relación a otro, que enuncia las reglas del primero y autoriza su evaluación.
Según mi opinión la forma más justa de evaluar el desempeño de nuestros alumnos sería a través del criterio ya que este busca la comparación del alumno con sus propios rendimientos o resultados, en las mismas pruebas o en relación a un criterio fijado de antemano, debemos valorar principalmente el progreso realizado por el alumno, independientemente de escalas y reconocer el proceso realizado por el educado hacia el objetivo propuesto y no evaluar solamente el producto. En este mismo ámbito criterial evaluamos el avance del alumno hacia el objetivo propuesto y la distancia que lo separa de él, esta distancia constituye las bases de la información a partir de la cual debemos de tomar una decisión, esto nos aproxima a una pedagogía por objetivos, donde existe una necesidad de expresar los objetivos en términos operativos (el alumno será capaz de ... ), luego de haber analizado las necesidades y posibilidades del alumno o grupo. Como docentes debemos determinar el nivel mínimo deseable de las aptitudes que deben adquirir los alumnos y la evaluación de los resultados, con relación a los objetivos por alcanzar y a partir de la situación inicial, reunirá la noción de evolución y la participación de el o los alumnos. Para ayudar al alumno importa más enseñarle hasta donde lo han conducido sus esfuerzos en el proceso de aprendizaje, que el lugar que ocupa con relación a sus compañeros o una escala. Desde este punto de vista el criterio es interno, en la medida que no es ajeno al alumno. Las herramientas de evaluación deben ser generales y flexibles, para permitir su variación en función de la situación a resolver y los diversos aspectos del alumno a partir del alumno mismo. Para finalizar la evaluación se llevará a cabo de una forma individualizada y personalizada para obtener información sobre la evolución de cada alumno teniendo en cuenta su dimensión personal.
1 comentario:
Claudio, detallo los criterios de evaluación:
Claridad en la expresión: La ortografía y redacción son buenas, solo ten en cuenta que la palabra “donde” debes tildarla cuando es interrogativa.
Comprueba lo que piensa argumentando sólidamente lo que dice: Tu comentario denota una buena búsqueda de información que permite sentar las bases de tus opiniones, logras expresar la evaluación individual y la que tiene relación con los objetivos de aprendizaje, que son generales, solo te invito a que sigas reflexionando en este tema, puesto que, ¿crees que es posible llevar a cabo esto si tienes a 40 personas aproximadamente por clase?
Logra persuadir al lector: Cumples con el punto.
Calidad de la reflexión: Logras emitir una crítica con respecto a la evaluación tradicional, pero no propones soluciones concretas.
Compromiso con la audiencia: Cumples con el punto.
Tu calificación es 93.
Atte.
La profesora
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